Conversaciones con artistas durante la cuarentena: Sergio Garrido

Conversaciones con artistas durante la cuarentena: Sergio Garrido

Siempre he pensado que el mundo es una caraota y Maracaibo su punto blanco. Caminando por los pasillos de las Residencias Martin durante la cuarentena, me topo de casualidad con Sergio Garrido, artista plástico de la ciudad.

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Cuarentena y artistas ¿Cómo lo sobrelleva Sergio Garrido?Entre el humo de un cigarrillo y los saludos distantes de codos, hablamos un poco y aprovecho para proponer una entrevista.

Desde que conozco a Sergio sé que su vida es la creación y me imagino como ha sido su cuarentena, creando, creando y creando, pensamiento que confirmo al poco rato de hablar con él.

Concretamos una cita en casa de su abuela, se queda acá. La cuarentena lo atrapó en esta residencia, lo limitado del transporte y del efectivo lo ha mantenido recluido en este espacio.

Siete de la mañana, pereza, café, tequeños y otras distracciones, así empieza este día de entrevista.

Las obligaciones diarias sumadas a los obstáculos cotidianos de Venezuela, hacen que llegue tarde a la cita con Sergio para hablar de su cuarentena.

Luego de recorrer esos largos pasillos de las imponentes Residencias Martin llego al apartamento de su abuela, gracias al destino vive en el piso 2, hoy no lucharé con el vértigo.

Toco la puerta, veo aquel atardecer maracaibero, de esos que a veces nos regala.

Toco de nuevo un poco más fuerte, mientras espero veo las fotos que me regala el atardecer y “La Martin”.

Sale un chico de lentes, delgado, por las facciones de su rostro deduzco que es el hermano de Sergio, por su pelo largo ya me da buena vibra.

Entro por el angosto pasillo de entrada, una mecedora y la cocina me reciben, me ofrece agua y en lo poco que habla me dice que Sergio no está, pero está por llegar, me hace pasar a la sala.

Abre la puerta de acordeón, me llama la atención la alfombra y lo acogedor del espacio: prácticamente una galería donde se muestra la evolución artística de alguien, por los trazos y tonos, sé que son de Garrido.

Me asomo por la ventana, el lago se ve inquieto, tanto como los chicos que juegan en la cancha de la residencia baloncesto, los silbidos del viento chocando con las ventanas musicalizan mi paisaje.

Veo la hora, irme sería un descaro, yo incumplí primero.

Tres partidos de baloncesto después, llega una señora, muy cálida y con un tono de voz muy de mamá, se imagino que soy el fotógrafo que viene a conversar con su hijo, me saluda, y se presenta: Ivette Ricoveri.

Asegura que Sergio debe estar cerca, pues salieron a hacer ejercicios, y a pesar de lo mucho que caminaron, a Sergio aún le quedaron ganas de salir.

Clan, clan, clan, tres golpes anuncian la llegada de alguien, la señora Ivette se asoma a ver si es Sergio, en efecto, llegó, nos saludamos, se lava las manos y comenzamos a hablar.

Me recalca que me estuvo esperando, y como no llegaba salió a ejercitarse un rato, sonrío un poco y pido disculpas.

Cuarentena y artistas ¿Cómo lo sobrelleva Sergio Garrido?No tiene memoria exacta desde cuando empezó a pintar, tiene recuerdos vagos que lo inscribieron en música, pero siempre llegaba con su ropa manchada de pintura.

La señora Ivette, su madre, comentó que ella siente que Sergio pinta desde que era un espermatozoide, siempre lo ha visto con pinceles en las manos y ansias insaciables de crear.

Realizó todos lo estudios posibles de arte en la ciudad, Secretaría de Cultura, Liceo Julio Árraga, UNICA (Universidad Católica Cecilio Acosta, donde se graduó) y está estudiando artes en la FEDA (Facultad Experimental de Artes).

La inquietud de sus manos se puede palpar solo con recorrer los espacios de la casa de su abuela.

Cuarentena y artistas ¿Cómo lo sobrelleva Sergio Garrido?Cuadros de gran tamaño y colores tierra, tejidos que evocan a la pintura mediante sus tramas, muñecas de trapo hechas a mano con acabados bruscos pero estéticos, instrumentos caseros…

Este espacio hogareño se ve arropado por una forma fantástica por una neblina artística que lo eleva a un calor de creador avasallador.

Rememora sus momentos en la Calle Carabobo, recalca el cómo nos conocimos hace más o menos una década, él buscando espacios donde mostrar, yo, creando plataformas culturales donde todos pudiesen dejarnos ver lo que andaban haciendo.

Asegura estar cansado ya de la cuarentena, se siente un poco enjaulado, extraña dar sus clases, hacer su ruta para llevar los dulces que vendía antes de esta pandemia.

En resumen, anhela recorrer la ciudad buscando inspiración y sentires que diesen rienda suelta a su imaginario.

No solo se ha dedicado a su investigación artística, que se  ve reflejada en sus últimos trabajos, su mente no para y sus manos tampoco.

Cuarentena y artistas ¿Cómo lo sobrelleva Sergio Garrido?No obstante, está consciente que pintar no es lo más novedoso que puede hacer durante este break, los altos costos de las pinturas, lienzos y pinceles, hacen que se las ingenie y cree con lo que tenga a mano.

Su abuela tiene un telar, un tambor e hilos, y así empezó a colorear sus cuadros, ahora con tejidos.

Los tejidos no son algo nuevo para él, desde estudiante creaba con cualquier material que llegara a sus manos: maracas, muñecas, pulseras, bordados en sus franelas…

Siempre haciendo, en su casa, en casa de sus amigos, en las horas libres de la universidad. Cualquier espacio y momento era oportuno para dejar expresar a su imaginación.

No solo se ha dedicado al arte y la artesanía, ha dedicado una gran cantidad de su tiempo a la cocina: pan casero, pizzas, focaccias, y parte del repertorio que ha ido perfeccionando Sergio.

En sus planes está venderlos, pero muchas veces, el antojo gana.

Entre café y pan casero, su hermano afirma que la necesidad es la mayor fuente de inspiración para la invención, gran frase para estos momentos de zozobra.

Estas entrevistas me han dejado ver que los creadores han encontrado en esta pandemia el espacio necesario para su introspección.

Aquellas personas que se sumergían en sus rutinas, están tomando este tiempo un poco diferente.

Para algunos este encierro ha sido depresivo, pero para los artistas que entrevisté ha sido su espacio de toda esa expresión que se postergaba.

La noche cayó, la caminata no será tan larga, pero la satisfacción de conseguirlo trazado me alimenta… siempre buscando un lugar más allá…

 

Fotos: Iván Ocando.

Rehabilitarte / Iván Ocando.